PODER VERDE Visiones psicotropicales de la amazonía
Miércoles 20 de mayo de 2009 por henry
La amazonía, por su naturaleza inexpugnable, fue un territorio tan distante de Europa como de la propia Lima durante todo el siglo XIX y casi todo el XX. Los primeros estudios antropológicos
serios en torno a la selva se remontan a los años setenta, y podríamos decir que aún hoy, con la carretera marginal y los vuelos promocionales, la selva tiene en nuestro imaginario histórico la evocación legendaria del Dorado y del paraíso original.
No obstante, la iconografía tropical ya está por todas partes, como si el aire espeso y húmedo de toda la amazonía, reactor de estados alterados, lubricidad en la piel y amotinamientos de la sangre, hubiera adelantado a sus preconizadores humanos. Los iconos al interior de micros y mototaxis; los carteles que anuncian conciertos de electrocumbia en los muros de la avenida La Marina, son ejemplos de lo que digo.
El énfasis de la muestra parece puesto en la singular manera en que el arte popular citadino actualiza las tradiciones nativas, pero también en el vigor de sus signos, transgresivos y eficaces como aquellos que le son propios a la magia.El poder verde vive en las manos de artistas que se autodenominan publicistas, pues ofrecen sus servicios en la calle, como muralistas interiores y hacedores de carteles. En este género destaca la obra de Sakiray, con sus paraísos oblicuos y “Ashuko” Araujo, decorador de El Rincón de los Infieles y del burdel más famoso de Iquitos.
De otro lado tenemos a los artistas fundadores de cosmogonías con intricados relatos del mundo del ayahuasca o del ampiri, jugo alucinógeno del tabaco. Entre ellos, el octogenario maestro Amaringo, embajador de ciudades invisibles; Roldán Pinedo de ascendencia shipiba y el joven Brus Rubio, con sus hermosos pasajes de la vida de los Bora y los Huitoto sobre llanchama.
Tambien están los limeños que toman inspiración en la amazonía, como Harry Chávez y sus sibilinas instalaciones, también autor de uno de los cuadros más significativos de la muestra: un souvenir de Iquitos hecho con stickers facetados.
La seductora propuesta curatorial, a cargo del artista Christian Bendayán, ha garantizado además una poderosa descarga de actividades en el marco de la muestra, para que el espíritu de su pueblo no pueda ser disipado por el olvido.
Por Vania Portugal Larco
