Evocar el misterio a través de la pintura de Belinda Tami
Domingo 2 de noviembre de 2008 por Camaleon
“Sostener el misterio ha sido, probablemente, siempre parte de los propósitos del arte” (Antoni Tapiès).
“Entre un minuto de horror y un minuto de calma, entre la serenidad y la inquietud” (Nicolás de Staël).
En una época donde el espectáculo nos deslumbra constantemente, ubicada bajo el signo de la utilidad y de la técnica, e intelectualmente laicizada, Belinda Tami se dedica a una obra austera y reservada en la que el pensamiento y la emoción se mezclan íntimamente para sugerir un espacio denso y proponernos contemplar más allá de las apariencias. Dentro de la metafísica de la abstracción abdica de toda voluntad de representación, manifiesta un anhelo de síntesis, deja a su espíritu dialogar con la acción de pintar para llevarnos a una región fuera del tiempo

- Sin título
- 2007. Técnica mixta, 150 x 150 cm
Para una artista actual y para sus destinatarios es un ambicioso reto entrar en una dimensión de espiritualidad y al mismo tiempo de universalidad. Proponerse desde el interior de la experiencia estética, forzosamente privada e individual, revelar los poderes transcendentales de los símbolos como puente de acceso a significaciones universales.
La vena telúrica, presente en algunos trabajos de Tami, se manifiesta en el tratamiento vital y expresivo del cuerpo de la obra; en ella la materia no es el medio: es el sujeto. Cuando la materia es densa, sólidos planos de color se superponen armando una arquitectura imaginaria cuyos muros avanzan, visualmente, fuera de la obra. Si la materia es ligera, los matices son aéreos, frágiles, el peso desaparece a favor de la transparencia, la estructura se abre, se libera. Aunque el espectador se proyecte dentro del lienzo, atraído por la profundidad, penetra en un espacio donde flotan las coordenadas, se rechaza el horizonte dentro de una caótica meteorología y se hacen porosos los límites entre lo micro y lo macroscópico.
De sus comienzos como ceramista, Belinda Tami guarda una relación privilegiada con la tierra: el nexo es íntimo, filial. En su obra, el aspecto matérico se impone de manera continua y permanente, impacta nuestra sensibilidad táctil, sus texturas nos acarician, nos hieren. Ya sean elaboradas, rugosas, arañadas o rasgadas, ellas convocan nuestra “imagenería” cosmológica dentro de una dramaturgia que podemos calificar de romántica. Ningún detalle es gratuito sino más bien significativo de un estado, de una atmósfera, de una emoción. Dentro de sus figuras tutelares, la artista expresa su admiración por la luz y el misterio de la obra de Mark Rothko, la fuerza matérica del trabajo de Tapiès.
El color es sin duda el elemento inmediato, palpable casi, porque no solo constituye la realidad última de la obra, sino que además salta, nos invade y nos satura. Mientras más nos hundimos en su seducción, más quedamos sujetos a sus condiciones. No podemos nombrarlo con una palabra, él es percepción que lo diversifica y lo refuerza: luminosidad, transparencia, ligereza, palidez lunar. Una verdadera categoría sensorial es definida por las impresiones; habrá entonces: colores resquicio, colores clamor, colores penumbra. Detrás de las insinuaciones de grandes y pequeños planos cromáticos existe una sabia estructura invisible, una especie de flujo entre y dentro de los colores. Todo se mueve y también se frena en un momento dado, todo se desliza en este mágico mundo de impresiones cromáticas que reúne vibración luminosa y opacidad sin fin ni comienzo.
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Evocar el misterio a través de la pintura de Belinda Tami20 de junio de 2009, por Carlos M. ByrneHoy, acabo de ver en " Dédalo " una obra de Belinda Tami, la impresión es evocar a Rothko en su expresión más franca de manifestar a través del color la vida real y cruda, pero al ver esta página web, encuentro otra manifestación pictórica de Belinda, en la cual me evoca a Tilsa y, se convierte en onírica. Las bolas faciales de Tanaka me observan y siento encontrarme como Belinda entre la ilusión - realidad, en perfecto equilibrio estético y, a la vez en un juego de charadas infantiles. Gracias por la oportunidad de expresarme, Hasta pronto. Cali-
