El redescubrimiento de América por los americanos
Lunes 7 de abril de 2008 por Camaleon

- Sandra Valenzuela, Media-noche, 2007
- Fotografia de una instalación con objetos de punto, frutas, verduras y fotografias. Dimensiones variables. The “S” files – Museo del Barrio
Se trata de Pinta, primera feria neoyorquina dedicada al arte latinoamericano contemporáneo y, junto con Arteamérica de Miami, probablemente una de las más importantes de Estados Unidos. El nombre de por sí demuestra la clara vocación fundacional del evento: Pinta, como sabemos, fue no solo la primera de las tres carabelas de Colón en desembarcar en tierras americanas, sino también la primera en llevar la noticia a tierra española, a su arribo al puerto de Bayona en marzo de 1493.
El evento duró cuatro días (del 16 al 20 de noviembre) y, además de constituirse en una importante feria de arte contemporáneo focalizada en la creación de América Latina, dio lugar al surgimiento de mecanismos promotores como la Pinta Research Fund que, como su nombre lo indica, ofrece becas para estudiantes que integran el programa de historia del arte latinoamericano de la Universidad de Nueva York (NYU) y el Pinta Museum Acquisitions Program, cuya meta es “impulsar el mercado e incrementar las colecciones de los museos” y cuyos fondos son distribuidos entre cuatro museos comprometidos con el arte latinoamericano: el Museum of Modern Art (MoMA) y el Museo del Barrio de Nueva York, el Museum of Fine Arts de Houston (MFAH) y el Museo de Arte de Lima (MALI), este último el único de los cuatro con sede en América Latina.
Pinta, además, coincidió con la segunda temporada de subastas de Sotheby’s y Christie’s consagradas al arte latinoamericano, las cuales recaudaron este año, entre la venta de primavera y de otoño, los ingresos más altos jamás logrados [1]. Es interesante destacar al respecto que fue Mary-Anne Martin quien organizó, recién en 1979, la primera venta de pinturas latino-americanas en Nueva York en Sotheby’s. Previamente, en 1977, había organizado la primera venta de pinturas mexicanas en Estados Unidos. El éxito que obtuvo la venta del 79 hizo que Mary-Anne fundara el Departamento de Arte Latinoamericano de Sotheby’s. Desde entonces, dos veces por año se llevan a cabo las subastas tanto en Sotheby’s como en Christie’s.
Mary-Anne Martin señala que “se ha criticado la etiqueta ‘latinoamericano’ como un término de outsider y también la idea de llevar a cabo subastas separadas, pues arte es arte”. Sin embargo, ella misma acota: “No me cabe la más mínima duda de que el gran interés en este campo no hubiera existido hoy en día si las subastas no hubieran ‘echado luz’ sobre el arte de esta vasta región con una común, aunque no homogénea, herencia” [2]
Esta intensa actividad no solamente se observa en las galerías, museos e instituciones culturales de la gran metrópoli norteamericana [3] con la proliferación de numerosos eventos [4] (acompañados en su mayor parte por ciclos de conferencias, encuentros, debates, mesas redondas [5] y publicaciones sobre el tema), sino también en el mercado del arte: hay más compras y aumenta el número de nuevos compradores.
¿Cómo explicar esta euforia por el arte latinoamericano en el año 2007? La respuesta, desde nuestro punto de vista, tiene una necesaria connotación histórica [6] y una complejidad que requerirían ser materia de un más amplio trabajo de investigación. Sin embargo, hemos intentado establecer una primera aproximación a esta temática, para lo cual nos hemos dirigido a algunos de los actores principales del mundo del arte latinoamericano en Nueva York que son, al mismo tiempo, versados académicos y/o especialistas de larga data en el tema.
[1] Cabe destacar que Sotheby’s ganó US$ 7,464,105 en el otoño de 1990, US$ 9,912,605 en el otoño de 2000, US$ 21,763,500 en el otoño de 2007 y que el Departamento de Arte Latinoamericano de Christie’s recaudó 57 millones de dólares para el año 2007, la más alta cifra obtenida para esta categoría.
[2] Mary-Anne Martin. “The Latin American Market Comes of Age. Some thoughts on the past twenty-one years”, http://www.mamfa.com/articles/index.html.
[3] Cabe señalar al respecto que el MOMA nominó hace poco más de un año a Luis Enrique Pérez-Oramas como curador para el arte latino- americano; es el único curador de la institución que está dedicado a una región y no a una categoría de arte, tal como el dibujo, la pintura, etc.
[4] Además de los eventos que figuran en el mapa anexo, tuvo lugar la segunda Semana Cultural Latinoamericana en Nueva York (10-21 de noviembre de 2007), que es una celebración de música, danza, artes visuales, cine y literatura.
[5] Por ejemplo, en la Universidad de Nueva York, vinculados a la exposición The Geometry of Hope, se llevaron a cabo numerosos coloquios, entre los que cabe destacar: “Latin American and Caribbean Art Today: Curatorial Perspectives” o “Re-Constructing Geometry: A Symposium on Latin American Abstract Art”. Para más detalles sobre los programas de seminarios, conferencias y encuentros consultar las páginas web de los museos e instituciónes culturales que figuran en el mapa.
[6] Para una revisión histórica del interés otorgado al arte latinoamericano en Estados Unidos, ver Mari Carmen Ramírez. “Brokering identities. Art curators and the politics of cultural representation”, en Thinking about exhibitions, editado por Reesa Greenberg, Bruce W. Ferguson, Sandy Nairne (London, Routledge, 1996, pp. 21-38). Igualmente, sobre la presencia del arte latinoamericano en Estados Unidos, consultar el catálogo The Latin American Spirit: Art and Artists in the United States, 1920-1970 (New York, Bronx Museum of The Art, 1988).
